Con el título en juego, el Xeneize llega mejor parado a la última fecha. El equipo de Hugo Ibarra, que recibirá a Independiente, le lleva un punto a la Academia, que será local de River. Clásicos cruzados y un final apasionante.

Si alguien armaba el guión de la definición del campeonato, el escenario que se da para el cierre de la Liga Profesional es de los más cercanos posibles a una ficciónBoca (51) y Racing (50) llegan peleando el título a la última fecha y en el capítulo decisivo tendrán en frente al rival de toda la vida de su competidor directo.

Los condimentos para este cierre de torneo son muchos. No faltan las suspicacias que siempre dan vueltas alrededor del fútbol, teniendo en cuenta que desde las 17 el rival del Xeneize será Independiente y el visitante de la Academia será River.

Después de una remontada inesperada, con un plantel que tiene muchos jugadores jóvenes del club y un DT que hasta hace un par de meses dirigía la reserva, Boca metió una racha fantástica. Con algunos partidos en bajo nivel y otros mostrando mucha personalidad y fútbol, el conjunto de Hugo Ibarra perdió solo uno de los últimos 17 partidos.

La victoria sobre Gimnasia en La Plata el jueves pasado significó la mitad del trabajo en su camino a obtener el título, porque volvió a depender de sí mismo luego de que Racing lo superara por unas horas con su éxito ajustado ante Lanús.

Por su parte, la Academia fue considerado el equipo que mejor juega durante todo el año, pero falló en la mayoría de sus partidos importantes. Boca por Copa de la Liga, River de Uruguay por Sudamericana y Agropecuario en Copa Argentina fueron las grandes decepciones del conjunto que dirige Fernando Gago.

Después de aquella caída de local ante San Lorenzo, todo parecía perdido para el equipo de Avellaneda, que empezó a jugar con menos brillo pero fue más efectivo que nunca desde que arribó su entrenador actual. El triunfo sobre Lanús por la mínima así lo demuestra.

Además de las formas de juego, las diferencias de los aspirantes al título pasan por los distintos planteles. Cuando empezó el torneo y al tener una sola competencia, Gago contaba con mayores herramientas que Ibarra. El exlateral derecho de Colón y Boca se fue fabricando un recambio que en principio no tenía. Ejemplo de ello son los delanteros Luca Langoni y Gonzalo Morales, la delantera con la que viene de ganarle a Gimnasia.

Racing sufrió en la definición la baja de su futbolista “distinto”, Emiliano Vecchio. Boca, por su parte, perdió a su capitán y referente Marcos Rojo. Los dos estarán afuera casi ocho meses por la misma lesión: rotura de ligamentos cruzados.