Benedetto tuvo su noche soñada y Boca dio un gran paso

El Pipa jugó 14 minutos y metió los dos goles para el 2-0 sobre Palmeiras, por la ida 

de las semifinales. El primero fue de cabeza y el segundo con un remate seco tras una jugada individual magistral. La revancha será el miércoles que viene en Brasil.

Boca venció 2-0 a Palmeiras y quedó muy cerca de estar en una nueva final de Copa Libertadores, en busca de su séptima conquista continental. Todo se resolvió sobre el final y gracias a la inmensa jerarquía de Darío Benedetto, quien entró y revolucionó todo a puro gol.  

A falta de un cuarto de hora y cuando Boca no encontraba ningún camino para inquietar el local metió su segundo cambio: 9 por 9, Benedetto por Ábila. Justamente el goleador, que llevaba casi un año sin festejos, fue el encargado de romper la paridad con un cabezazo bajo tras un corner.

 El 1-0 era un premio merecido porque aún sin tantas ideas Boca siguió insistiendo y había provocado un ratito antes un atajadón de Weverton ante un tiro libre de Olaza.

Pero hubo más, a la noche de Benedetto le faltaba lo mejor: un gol antológico, que incluyó un chicle, giro y remate seco para un 2-0 que lo deja al Xeneize con un pie en la final de la Copa. Ahora deberá ir a defender la ventaja a San Pablo, pero el panorama es muy alentador.