El martes, en Paraguay, se resolverá qué pasará con el River-Boca. Desde jugar el partido en los Estados Unidos a que le den el título a los xeneizes, las opciones que se manejan

Todavía no está claro qué va a pasar con la Super Final de la libertadores. Tanta desinformación hay en torno al partido entre River y Bocaque dio paso a que salgan a la luz decenas de versiones, muchas de las cuales deberán esperar a la reunión del martes para saber cuán reales son.

La disputa entre ambos clubes, con la Conmebol de por medio, escaló a niveles tan altos que en las últimas horas se desató una batalla en la que ninguno quiere retroceder ni siquiera un centímetro

Domínguez, a todo esto, definió que la reunión sea en Paraguay, donde está la sede de la confederación. Aunque el directivo se encuentra en la Argentina, al igual que Gianni Infantino, el presidente de la FIFA, se confirmó que habrá que esperar hasta el martes para que haya una decisión oficial. Tanto Boca como River viajarían con abogados especialistas para ganar todo el terreno posible.

Esta demora en la definición desató una enorme cantidad de rumores que dominan el escenario. La primera posibilidad, y tal vez la que por estas horas tiene más fuerza, es la de que se establezca una nueva fecha para el partido (que podría ser el 8, 11 o 12 de diciembre), en la cancha de River y con público local.

Dentro de las alternativas descabelladas surgió que la Superfinal se juegue en otro país. Incluso algunos aseguraron que el histórico duelo se mude a Abu Dabi, la capital de los Emiratos Árabes Unidos, donde se disputará el Mundial de Clubes. También un grupo empresario, que se haría cargo de todos los gastos, planea hacer un ofrecimiento para llevar el partido a Miami.

Recién el martes, en Paraguay, se terminarán las dudas. A partir de ahí ya no habrá más lugar para rumores. Ahora, parece, vale todo.

El Tribunal de Disciplina está integrado por cinco personas, pero, al fin de cuentas, cuatro están en condiciones de votar. Diego Carlos Hernán Pirota, argentino y de estrecha relación con Boca, no podrá participar.

De esta manera, de los cuatro disponibles, se sortearán a tres para que tomen la resolución final. El presidente del Tribunal es el paraguayo Eduardo Gross Brown, un abogado paraguayo de mucha experiencia en la Conmebol y uno de los que participó de la eliminación a Boca en 2015 por el caso del «gas pimienta», será uno de los que está en condiciones de votar.

A él se suman la venezolana Amarilis Belisario (abogada que trabajó en la federación de Venezuela), el brasileño Antonio Carlos Meccia y el chileno Cristóbal Valdés. Los últimos dos se sumaron a la Conmebol durante este año.