Se conocen de la fase regular porque compartieron zona (B) y fueron juntos a la par hasta ser el 1-2. Son equipos que conocen bien sus libretos, atravesaron llaves semifinales durísimas y esa fortaleza seguramente tratarán de volcarla en la final. ¿Biguá aprovechará la localía? ¿Pacífico podrá dar otro golpe? A partir del viernes 25 de noviembre habrá datos precisos en una final PreFederal que promete muchas emociones.

 

Los números previos dejan la balanza equilibrada, aunque hay datos a tener en cuenta. El primero es que Biguá nunca perdió en El Nido y eso le puede dar la primera ventaja. Varias veces estuvo complicado, pero siempre salió a flote y es, sin dudas, su principal arma. El Decano tratará de romper ese récord con el antecedente inmediato de haber dado vuelta una serie tremenda ante Rojo y de expandirla hacia la costa.

Los registros generales son muy parejos, ya que los dirigidos por Mauricio Santángelo están 16-4, contra 15-4 de Pacífico. Los de Verde perdieron dos veces ante Pérfora, una ante Petrolero y la restante ante el Decano; mientras que los de Maxi Rubio sufrieron tres caídas ante el Rojo (una de local) y la restante ante Biguá.

Ahí se puede buscar otras de las diferencias en el camino de la fase regular. En el emparejamiento, Pacífico afrontó dos clásicos, mientras que los de la costa tuvieron duelos muy tranquilos contra Centenario. Esa ventaja influyó en el 1-2 y por eso los de la costa se quedaron con el lugar de privilegio.

Si de nombres se trata, tienen planteles muy confiables, aunque de características diferencias. Biguá asoma más fuerte en la zona interna con un trío que la rompe (David Fric, Leo Rodríguez y Nahuel Muñoz), mientras que Pacífico tiene en un gran momento a su perímetro con un cuarteto que rindió a pleno en los últimos juegos: Lucas Romera, Angelo Sasso, Rodrigo Lavezzari y Facundo Ramadori.

Con esas fichas acomodadas, es probable que los técnicos busquen el golpe de efecto en zonas que, a priori, son más débiles. Está claro que Santángelo encontró soluciones con Nacho Farías y Santigo Pascual; y que Maxi Rubio hizo lo propio con Sebastián Godoy y en menor medida con Khalil Adaro.

El viernes 25 a las 21:30, en El Nido, los números previos quedarán de lado y la Molten estará en el airo. La historia seguirá el domingo 27 en el Viejo Ramírez, a partir de las 21. Si hay juego III, será el miércoles 30. Se viene una gran final en el PreFederal de básquet.

 

Información Gentileza, Cristian Helou, Aguante Neuquén.