«Los pacientes del PAMI son rehenes de quienes tienen el poder de sanar»

 

La salud en Argentina, una historia del nunca acabar e incumplimientos al por mayor.
Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia.
Todo comenzó cuando una una mujer con cáncer de pecho en argentina, no accedió a una costosa droga llamada «monoclonal». Esto ocurrió en un hospital , en cualquier lugar del pais, donde miles de personas tampoco tuvieron por meses esta costosa droga.
Un jubilado Nacional tiene problemas cuando se presenta en la obra social PAMI, entre ALGUNOS de los problemas más comunes son la suspensión del servicio de farmacia, atención médica y la falta de pasajes para derivaciones a especialistas médicos en todo lo ancho y lo largo del país, entre otros.
La identificación de la salud como un derecho fundamental de jerarquía constitucional facilita la tarea de determinar la conducta debida del Estado Nacional. Al respecto, resulta oportuno traer a consideración la doctrina sentada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación que sostiene que la primera característica de esos derechos y deberes es que no son meras declaraciones, sino normas jurídicas operativas con vocación de efectividad.

Las historias de sufrimientos de pacientes se repiten por miles, aunque se conozcan sólo aquellos que trascienden por los medios masivos de comunicación, radial o televisiva, incluso en medios online. Otros tantos los conocemos porque suceden en nuestro alrededor más cercano, en el barrio, en la ciudad, en la provincia.

De mayor o menor gravedad, los jubilados (en casos de urgencia), se han acostumbrado a realizar un viacrucis por la obra social, PAMI visitando a los médicos auditores, administrativos y especialistas para recibir atención médica pactada con varios dias de diferencias.
Las obra social quedo encorsetadas entre evitar maniobras fraudulentas y garantizar la sustentabilidad del sistema y una cada vez más ineficiente prestación de servicios a los beneficiarios.

También lejos quedaron los doctores como Esteban Laureano Maradona, famoso por su modestia y abnegación junto a los aborígenes, y René Favaloro, pendiente de beneficiar a todos con sus descubrimientos, hasta el punto de dar la vida por no conseguir fondos para mantener su fundación donde atendía, investigaba y enseñaba.

Vivimos la mercantilización del ejercicio de la medicina casi como el resabio más contundente de lo que dejó el capitalismo salvaje de los años 90´.

Los pacientes del PAMI son rehenes de quienes tienen el poder de sanar, los abuelos esperan el tiempo que sea y reúnen el dinero o esperan meses un reintegro por el servicio que se abonó al profesional de la salud, sin que la Obra Social se inmute.

Es pertinente remarcar también que no todos los galenos han dejado de lado su real vocación de servicio, sobran ejemplos de profesionales abnegados en la atención de los adultos mayores.

En gran medida la mayor responsabilidad de la crisis Nacional de la salud actual recae sobre los dirigentes politicos que ocupan una beca como empleado politico, hasta tanto dure la gestión del presidente, gobernador, senador o diputado de turno. (obsequio politico, por trabajar en las elecciones politicas).

Frente a los problemas diarios se observa una paciencia de la comunidad, de los adultos mayores, que ha tomado como habitual o normal los permanentes inconvenientes que se originan en los prestadores:
-desde NO reconocer tratamientos o medicamentos hasta extenuantes procesos previos a una intervención quirúrgica, y la perpetuación de esquemas de pagos a proveedores y beneficiarios –por reintegros– cada vez más prolongados, por meses.

Como contrapartida de esa actitud de resignación hay una despiadada intolerancia de los abuelos cuando un recolector de residuos reclama por su magro salario o condiciones laborales y no cumple sus tareas por un día, o cuando los maestros deciden un paro o los choferes de colectivo no realizan su recorrido, o la falta de atención médica en los hospitales públicos, por un paro de actividades en reclamo de un bajo salario debido a la devaluación del peso, entre tantos otros ejemplos.

Cada uno de ellos es importante, todos tienen una vital tarea para la comunidad, pero cuando nuestra vida está en juego sólo estamos en manos de Dios y del médico; también, en parte, de la prestadora, la obra social, PAMI.

Éstas surgieron para ser garantes del derecho a la atención médica de la población y complementar la tarea del Estado, NO para abandonar al BENEFICIARIO a la buena de Dios.

En el país de las vacas ricas, la vaca muerta, los grandes negocios de la carne y el cereal, cada día que pasa la salud de los abuelos parece estar de peor en peor.

La obra social, PAMI , entendida como la que actúa en beneficio de la sociedad de los jubilados y pensionados nacionales, está quebrada hace mucho tiempo, y pocos profesionales médicos recuerdan su juramento al recibirse; y la salud hace tiempo dejó de ser lo primero.

Se extrañan otros políticos gestores del dinero del pueblo. Aquellos que invertían y tenían este sistema de salud como el mejor de latinoamérica.

Parece que en el pais se necesitan tres doctores para tener una salud plena que no le deje gastos al Estado, que mantenemos con nuestros impuestos y el aporte de los jubilados nacionales.

El pueblo paga por tres: el sueldo del político, del puntero político y de las bases del partido político de turno, lo que imposibilitaría poder pagar la salud de calidad a los abuelos.

Por esto me arriesgo a decir que los mejores médicos de la nación son:
1) El doctor dieta, 2) El doctor reposo, 3) La doctora alegría.

«Sorprendernos por algo es el primer paso de la mente hacia el descubrimiento». (Louis Pasteur).
Rubén Peresutti. Enfemero profesional. DNI 23187447
Ciudad de Cutral Co – 04-01-2020