Con este incremento la empresa intenta absorber los aumentos en los precios de los biocombustibles, los costos logísticos y la variación del tipo de cambio oficial que impacta en las materias primas utilizadas para la producción de combustibles.

El gobierno nacional acordó con las petroleras, a finales del año pasado que los combustibles formen parte del Programa Precios Justos, por lo que tendrán aumentos mensuales con un tope del 4% hasta marzo de este año. Se espera que en los próximos días imiten la medida el resto de las petroleras.

En diciembre, las empresas habían aplicado un primer aumento en el contexto de este acuerdo y prometieron al gobierno “retener”, hasta después del 15 de enero el incremento a los combustibles correspondiente a este primer mes del año para “evitar un mayor impacto inflacionario”, explicaron los voceros.

El acuerdo se firmó con las empresas YPF, Panamerican Energy, Raízen (licenciataria de Shell que encabezó los incrementos a los combustibles de enero), y Trafigura. El Estado por su parte, se comprometió a garantizar el acceso a divisas para las empresas sobre todo para el abastecimiento de lubricantes.

Como parte del convenio, el gobierno se comprometió a reducir temporalmente impuestos en la importación de combustibles, con el objeto de garantizar abastecimiento para los sectores del agro. También aseguró el ejecutivo nacional postergar el aumento de los impuestos a los combustibles del tercer y cuarto trimestre de 2021 y a todo el 2022.