Una nota que se repite todos los años es sobre el estado de las veredas en los barrios de Cutral-Có y Plaza Huincul, ya que hay ordenanzas pero en pocos casos se cumplen.

Escombros, materiales para la construcción, desniveles, autos estacionados, perros sueltos y veredas rotas hacen que sea imposible transitar por los barrios. Es muy raro poder caminar más de 30 metros por una vereda en los barrios, sin tener que bajar a la calle.

En la zona céntrica la situación es distinta ya que en casi todas las plazoletas hay rampas de subida para personas con discapacidad y las veredas son parejas.

Las quejas son constantes, pero no hay sanciones para los frentistas que no tienen sus veredas en condiciones para que los peatones circulen.